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¿Es normal que el bebé vomite y regurgite con frecuencia?

16 de Marzo de 2017

¿Es normal que el bebé vomite y regurgite con frecuencia?

Si bien puede parecer que se trata de un mismo síntoma, ya que existe una expulsión de contenido del estómago por la boca, las regurgitaciones y los vómitos corresponden a dos procesos distintos, con causas propias y diferentes.

La regurgitación es un reflujo simple del alimento que el bebé acaba de recibir, y que vuelve sin ningún esfuerzo desde el estómago a la boca del lactante, en pequeña cantidad. Es muy común, sobre todo en los primeros meses de vida, y obedece a varios factores: en primer lugar a la inmadurez del esófago del bebé, que permite el retorno del alimento, sumado al hecho de que su alimentación es exclusivamente líquida y vuelve con mayor facilidad que el alimento sólido. Además, el niño permanece la mayor parte del tiempo en posición horizontal, lo cual también facilita el regreso de la leche.

El vómito, en cambio, es una expulsión brusca del contenido gastrointestinal, que conlleva esfuerzo y suele ser en cantidades mayores que una regurgitación.

La presencia de ambos fenómenos es habitual en los bebés, sin embargo el temor que suele preocupar a los padres es que éstas sean manifestaciones de un proceso más serio, conocido como reflujo gastroesofágico, donde las regurgitaciones y vómitos repetidos acaban dañando la mucosa del esófago por su pH ácido.

Entonces ¿cómo saber si debe preocuparse ante estos síntomas en su bebé?

Si su bebé transita los primeros meses de vida seguramente pueda observar que regurgita con bastante frecuencia. En esta etapa, el indicador más importante será el modo en que su niño aumente de peso. Si su bebé crece normalmente, según los percentiles esperados para su edad y se ve tranquilo y feliz, la regurgitación leve no tiene relevancia, aún si sucede luego de cada toma.

Preste atención a los signos de deshidratación, como que el niño se muestre poco activo, sus ojos parezcan hundidos, o moje mucho menos los pañales.

También consulte con su pediatra si observa que las regurgitaciones son acompañadas por sangre.

Los vómitos, por otra parte, implican una acción coordinada del tubo digestivo y la pared abdominal y torácica, que provoca la expulsión forzada del contenido gástrico.

Si su bebé de menos de un mes presenta vómitos profusos luego de cada toma, el pediatra deberá evaluar la posibilidad de que exista una estenosis hipertrófica de píloro, en la cual existe una obstrucción en la válvula que vacía el estómago, e impide al bebé alimentarse adecuadamente.

Una vez más, el indicador será el modo en que el niño aumenta de peso. Este trastorno se diagnostica mediante una ecografía abdominal y se trata quirúrgicamente, mediante una incisión que abre el píloro, restableciendo el tránsito gastrointestinal.

Otra causa posible para los vómitos profusos en recién nacidos, son las infecciones urinarias, malformaciones del tubo digestivo, o trastornos de origen metabólico.

Preste atención a deposiciones oscuras o presencia de sangre en el vómito, que podrían indicar la ruptura de pequeños vasos que irrigan el esófago.

En el caso de la enfermedad por reflujo gastroesofágico, el diagnóstico se realiza mediante una endoscopía, estudios radiológicos y medición del pH en el esófago.

http://www.webconsultas.com/bebes-y-ninos/afecciones-tipicas-infantiles/...

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