No SESSION
Personalidad del acosador escolar | Al cuidado de la vida

Gracias

por ponerte en contacto
con Al Cuidado de la Vida

Gracias

por suscribirte al Newsletter

T TEMAS

Personalidad del acosador escolar

16 de Marzo de 2017

Personalidad del acosador escolar

El acoso escolar o bullyng es una realidad tristemente célebre, basada en una situación de maltrato (que puede ser físico o psicológico) entre menores compañeros de escuela. Vincula agresiones físicas (como golpes y empujones) y psicológicas, hostigando constantemente a otro niño mediante amenazas e insultos, con la intención de humillarlo y profundizar en él sentimientos de exclusión, marginación y aislamiento, a la vez que vulnerar su autoestima.

¿Pero qué ocurre con el niño que realiza el bullyng? ¿Qué transforma a un niño en un acosador escolar?

La situación de bullyng suele iniciarse espontáneamente y como algo divertido. Consiste en una burla a alguien que sencillamente es nuevo en la escuela, usa anteojos, tiene un color de piel diferente, proviene de otro país, es muy tímido, estudia “demasiado”, o se viste de un modo determinado: cualquier motivo es suficiente para dar inicio al acoso.
Si esta primera burla es celebrada por los compañeros y nadie (ni adultos ni niños) la censura,  refuerza positivamente la conducta del agresor, que se siente justificado socialmente, y hace muy probable que reincida en este tipo de comportamiento.

La reiteración de la agresión refuerza también la autoridad del agresor en detrimento de su víctima, e iniciará un círculo vicioso de agresividad como medio para obtener aceptación social por parte del acosador (todo lo contrario de lo que sucede con la víctima del acoso).

Ahora bien, no cualquier niño siente el impulso de burlarse de otro para obtener aprobación social. Muchas veces esta conducta surge como una forma de desahogo de situaciones de estrés vividas en el seno de su familia. Esto tiene que ver, no con situaciones económicas, por ejemplo, sino con el modo en que los miembros de la familia se vinculan.

Muchos niños trasladan las situaciones de maltrato que sufren en sus hogares (y que son incorporadas por ellos como algo normal) a una víctima que escogen en el colegio, donde tienen la posibilidad de dejar de ser víctimas para convertirse en victimarios.

El acoso a otra persona, que consideran más débil, les brinda un sentimiento de superioridad que es a la vez acompañado por la aceptación (celebración) por parte de sus congéneres. Esta conducta va formando como persona al niño y persistirá en la edad adulta, pudiendo manifestarse como una baja capacidad empática, problemas en las relaciones con los demás, bajo nivel de tolerancia a la frustración y tendencia a no responsabilizarse por sus actos.

Es fundamental corregir este tipo de conductas agresivas en el niño cuando es pequeño, interviniendo siempre para enseñarle a tratar a los demás con respeto y canalizar de otro modo sus sentimientos negativos, o de búsqueda de aprobación.

El acoso es siempre una expresión de agresividad. Es entonces imprescindible determinar de dónde proviene dicha agresividad en el niño, y brindarle herramientas para que pueda expresarla de otro modo, más constructivamente para su propia vida y sin dañar a los demás.

http://www.webconsultas.com/bebes-y-ninos/psicologia-infantil/consejos-p...

Artículos relacionados